«El Génesis del fin».

Parafraseando a Quino, las secuelas del uso de la IA, empiezan a tener eco.

Cheyenne, Wyoming, saltó a la luz hace apenas unos días, un escándalo que mezcla: la sed de la inteligencia artificial con la fragilidad de la infraestructura humana. No es que hayan tirado metanfetaminas, sino que Meta (la empresa de Zuckerberg) tiene una «granja» gigantesca de servidores para IA ahí, y la metida de pata ambiental fue monumental.

Si bien, Cheyenne es la capital del Estado de Wyoming, su capital cultural es de «ciudad chica», literalmente son pueblerinos; y el problema explotó cuando los laboratorios de la ciudad detectaron algo rarísimo en los controles de rutina: la presencia de Cupriavidus gilardii. Ella es una bacteria multirresistente a los medicamentos. Si bien las infecciones en humanos son muy raras, cuando ataca a personas inmunocomprometidas tiene una tasa de mortalidad del 31%. Y, aunque no tocó el agua potable (la que toma la gente en sus casas), sí contaminó todo el sistema de aguas residuales y recicladas de la ciudad.

El desastre ocurrió durante una fase técnica llamada «fill-and-flush» (llenado y purgado), que se utiliza para poner a punto los sistemas de refrigeración de la granja de servidores (que miden casi 80.000 metros cuadrados), los contratistas de Meta (una firma llamada Goat Systems) llenaron las tuberías con miles de litros de agua para limpiar los residuos de obra y sedimentos, y después arrojaron todo ese caldo contaminado directamente a las cloacas públicas.

La planta de tratamiento de Cheyenne recicla esa agua para irrigación de parques públicos, plazas y canchas de golf. El gran peligro que alarmó a las autoridades locales fue el efecto aerosol: al regar el césped con los aspersores, esa bacteria peligrosa podía pulverizarse en el aire y ser respirada por los vecinos.

La consecuencia: La ciudad le quitó inmediatamente los permisos de vertido a Meta, tuvo que cerrar y desinfectar sus plantas de reciclaje de agua durante meses (recién pudieron reactivarlas a finales de junio), y ahora prohibieron que cualquier otra granja de datos tire sus deshechos de refrigeración al sistema público.

Este caso se convirtió en el ejemplo perfecto de la crítica social y ambiental que hoy pesa sobre las Big Tech: prometen un futuro virtual e inmaterial, pero dejan una huella física y biológica tremenda en las comunidades donde se instalan.

Redacción lasemana.news
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Fuentes:
https://www.tomshardware.com/tech-industry/data-centers/cheyenne-suspends-data-center-fill-and-flush-and-closed-loop-discharges-after-meta-contractor-contaminated-its-reuse-water-system
https://www.techradar.com/pro/a-very-very-unpleasant-surprise-meta-forced-to-halt-data-center-water-discharges-after-polluting-citys-water-reclamation-system-with-resistant-bacterium-shutdown-and-cleaning-of-two-water-reclamation-plants-expected-to-last-months
https://thenextweb.com/news/meta-data-centre-contractor-wyoming-water-contamination-cheyenne
https://cowboystatedaily.com/2026/07/02/cheyenne-wont-take-data-center-wastewater-after-meta-company-contaminated-system/